Retorno al hogar

de Harold Pinter

Harold Pinter sabe cómo aportar tensiones. Un clan movilizado por la envidia y el desprecio mutuo, recrea este hipnótico juego de infidelidad, abuso y proxenetismo. Algo incomprensible e inaceptable pero revestido de cotidianeidad, sobreviviendo a fuerza de una moralidad particular, a fuerza de instinto. Instinto de sobrevivir, de ostentar poder. Instinto de intentar llegar, de atribuirse estados, de gobernar, de resistir como se pueda, de no ser querido, de evitar ser querido, de cuidarse del que siempre será más querido. Instinto de guardarse, de destruir, de reinar sobre todos y todas, de protegerse, de victimizarse, de avasallar. Instinto de dominar, de ser respetado, de poseer para sentirse alguien y así ser respetado, de asaltar impunemente, de apropiarse sin motivo, de emboscar, de sobresalir, de interferir, de olvidar, de no olvidar. Instinto de retroceder, de volver atrás para poder anular y volver a crear y a fundar. Instinto de habitar el pasado como si estuviera presente. Instinto de recordar, de ser distinto y diferenciarse para no parecerse nunca más a nada ni a nadie, de mantener la cabeza fuera. Instinto de lastimar, de saltar, de bailar, de respirar, de entender cómo y por donde moverse, de atacar, de moverse con* libertad, de someter, de perseguir, de acechar, de meterse en las grietas, de embestir contra todo y todos, de desencadenar acontecimientos, de permitirse sufrir y hacer sufrir. Instinto de ridiculizar, de romper defensas ajenas, de desconocer los límites, de juzgar, de retorcer, de ser amoral, de abusar de lo moral, de buscar una moral y de respetar esa moral. Instinto de golpear y abrazar, de lastimar y así distinguirse del resto, de poder ser lo que se pueda, de abandonar, de borrar memorias, de alojar, de ver, de vaciarse, de incomodar, de ocupar brutalmente los espacios, de imperar, de pervertir, de deshumanizar, de concebir, de imaginar, de depravar, de resguardarse, de sobrellevar la indignidad con dignidad. Instinto de proceder como creemos que corresponde proceder, de morir, de mentir, de defenderse, de percibir con claridad el campo minado, de actuar según las circunstancias. Instinto de volverse animal para poder llegar a ser nadie.

Daniel Veronese

REPARTO
(por orden de intervención)

Sam: Alfonso Lara
Max: Miguel Rellán
Lenny: Fran Perea
Joey: David Castillo
Teddy: Juan Carlos Vellido
Ruth: Silma López

FICHA ARTÍSTICA

  • Dirección y adaptación: Daniel Veronese
  • Espacio Sonoro: Daniel Veronese
  • Iluminación: Ion Anibal López
  • Vestuario y escenografía: Lua Quiroga
  • Coreografía: Carla Diego
  • Comunicación: Ángel Galán
  • Fotografías y diseño gráfico: Javier Naval
  • Ayudantes de dirección: Maite Pérez Astorga y Nacho Redondo
  • Jefe de producción: Carlos Montalvo
  • Producción ejecutiva: Olvido Orovio
  • Dirección de producción: Ana Jelin

FICHA TÉCNICA

  • Gerente/Regidora: Sagrario Sánchez

  • Maquinista/ Técnico de sonido: David Vizcano

  • Técnico de iluminación: Ion Anibal López

  • Construcción de escenografía: Mambo Decorados

  • Vestuario: Sastrería Cornejo

  • Transporte: Taicher

AGRADECIMIENTOS

Estudio Juan Codina, Huella Marieta, Teatro Palacio Valdés de Avilés y Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa de Madrid

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